Auditoría de madurez IA
Evaluamos el estado actual de tus datos, sistemas, procesos y equipo para determinar tu punto de partida real. Sin adornos.
Analizamos tu empresa, tus procesos y tus datos para diseñar una hoja de ruta de IA realista, priorizada y alineada con tus objetivos de negocio.
Evaluamos el estado actual de tus datos, sistemas, procesos y equipo para determinar tu punto de partida real. Sin adornos.
Mapeamos tus procesos clave y detectamos dónde la IA puede generar impacto medible: reducción de costes, aceleración de tiempos, eliminación de errores manuales.
Diseñamos un plan de implementación por fases con proyectos concretos, plazos realistas y retorno estimado. Empezando por lo que más impacto tiene con menos esfuerzo.
Antes de lanzar cualquier proyecto, validamos si tus datos son suficientes, si tus sistemas lo permiten y si el coste-beneficio tiene sentido.
No te dejamos una presentación y desaparecemos. Acompañamos la implementación de cada fase, ajustando la estrategia según los resultados reales.
Empezamos escuchando. Hablamos con las personas que conocen el negocio, no solo con IT. Entendemos los cuellos de botella reales, las frustraciones del día a día, los procesos que consumen más tiempo del que deberían. A partir de ahí, cruzamos esa realidad operativa con las capacidades técnicas disponibles. No recomendamos IA donde no hace falta. Y cuando la recomendamos, explicamos exactamente por qué, cuánto costará y qué se puede esperar.
Sin una estrategia, la IA se convierte en un gasto. Con ella, cada euro va donde genera retorno.
El 70% de los proyectos de IA fallan por mala planificación, no por mala tecnología. La estrategia es el antídoto.
Cada fase tiene objetivos claros y métricas de éxito. Si algo no funciona, lo detectas antes de escalar.
No somos solo técnicos ni solo consultores. Hablamos los dos idiomas.
Identificar qué tareas del despacho son automatizables (revisión documental, extracción de cláusulas, clasificación de expedientes) y en qué orden implementarlas para maximizar el ahorro de horas.
Definir qué datos de cliente ya tienes, cuáles te faltan y cómo convertirlos en personalización real: recomendaciones, segmentación dinámica, predicción de demanda.
Mapear los procesos de producción, calidad y logística interna para detectar dónde un modelo predictivo o un sistema de alertas puede reducir paradas, mermas o retrasos.
Evaluar la viabilidad de automatizar la gestión documental clínica, el triaje de solicitudes o la optimización de agendas sin comprometer la normativa sanitaria.
Depende del tamaño de la empresa y la complejidad de los procesos. Ofrecemos un diagnóstico inicial gratuito para dimensionar el proyecto antes de presupuestar.
Lo habitual es entre 4 y 8 semanas, dependiendo de cuántas áreas del negocio se analicen. Pero los primeros hallazgos suelen aparecer en las primeras sesiones.
Mejor aún. Evaluamos lo que ya funciona, lo que se puede mejorar y cómo integrarlo en una estrategia global coherente.
No necesariamente. Parte de la consultoría es definir qué capacidades necesitas internamente y cuáles puedes externalizar.